UN ASPECTO ESENCIAL DE LA EDUCACIÓN MÉDICA

Más allá de los enfoques educativos, de las estrategias de formación y del desarrollo tecnológico, la educación médica es una actividad que se desarrolla esencialmente de manera presencial.

¿Dónde se aprende a interrogar a un paciente con alguna dolencia? ¿Cómo se aprende a examinar adecuadamente un abdomen? ¿Cuál es la mejor manera de diferenciar soplos cardiacos? ¿Dónde se encuentran historias clínicas con la información, estructura y complejidad suficiente para establecer la “unidad clínica” del paciente y llegar al diagnóstico?  La respuesta no es difícil: en los ambientes asistenciales de cualquier nivel de atención.

En otras palabras, a partir de la premisa de que la adquisición de conocimientos y competencias para la asistencia médica se sustenta principalmente en la enseñanza que, a la cabecera de un paciente, brinda un médico de trayectoria y experiencia a un estudiante (en el caso del pregrado) o a un médico joven (programas de residentado médico), resulta evidente que la formación médica está siendo seriamente afectada por la pandemia.

La vigencia de esta esencia “artesanal” en la formación biomédica está reflejada en la realización de las prácticas docente-asistenciales, donde los alumnos acuden a los servicios de atención y ahí aprenden a preguntar sobre su enfermedad a los pacientes, realizar los exámenes físicos médicos, a utilizar los diversos aparatos y dispositivos para adquirir las destrezas necesarias para interpretar los procedimientos de apoyo diagnóstico y brindar un tratamiento. Lo descrito constituye el arsenal que el médico aprende a utilizar para recuperar la salud de sus pacientes. 

PANDEMIA Y EDUCACIÓN MÉDICA

¿Cómo se ha visto afectada la formación médica a partir de la irrupción de la pandemia?

No hay una respuesta estructurada y menos reflexionada para esta pregunta, sencillamente porque ningún ámbito académico o asistencial ha puesto el tema en la mesa; lo que resulta peligroso si consideramos una serie de datos y hechos que circulan en los ámbitos asistenciales y universitarios.

Una conversación efectuada con un alumno de mi curso de epidemiología (quinto año de la carrera), se desarrolló de esta manera.

  • ¿Qué curso están terminando, aparte de epidemiología?
  • Acabamos de terminar el curso de Psiquiatría.
  • ¿Qué tal fue el desarrollo del curso?
  • Todo el curso fue a distancia.
  • Entrevistaron algún paciente.
  • No. Todo fue presentación y discusión de casos.
  • Eso quiere decir ¿qué no han visto un solo paciente con “ideas delusivas”, “secuelas por drogadicción” u otro tipo de paciente psiquiátrico?
  • No profesor, todo a distancia.

Otro episodio ocurrió en un curso de cardiología, cuya sesión práctica se desarrollaba a distancia. El profesor solicita.

  • Muy bien, vamos a explicar el uso del estetoscopio. Saquen sus estetoscopios.
  • ¿¡Qué!? Solo tres tienen estetoscopio (eran siete alumnos).

En la siguiente sesión virtual de práctica, todos tienen estetoscopios. Ocurre lo siguiente.

  • Bueno, empezaremos a utilizar el estetoscopio. Pídanle a un familiar que los acompañe para que puedan usar su estetoscopio.
  • Dos alumnos indican que están solos en casa. 

La descripción muestra limitaciones que no ocurrirían en un hospital o centro asistencial, donde la afluencia de pacientes mejora las condiciones de aprendizaje.

Situaciones como las descritas no son aisladas.  Una encuesta realizada entre residentes del Seguro Social ha tenido resultados como los siguientes:1

  • 48.9% ha realizado prestaciones para atender pacientes con Covid-19 que no han aportado nada a su formación.
  • El 49.1% de los residentes han manifestado que no han tenido supervisión de sus instituciones universitarias.
  • El 56.8% no han laborado en servicios de su especialidad formativa.
  • 74.4% considera que su formación de segunda especialización se ha visto mermada.

Lo descrito permite vislumbrar la existencia de varios efectos de la pandemia en la Educación médica, efectos que no han sido abordados y/o analizados en cuanto a su consecuencia y trascendencia y cuyos efectos e impacto se verán en un corto y mediano plazo, a menos que se tomen medidas al respecto.

Abordar las consecuencias de la pandemia en la formación médica y sanitaria, debe considerarse de modo imperativo, puesto que las entidades formadoras, lejos de hacer una pausa para evaluar la situación, han continuado la inercia de ingresos y egresos de estudiantes.  Por ejemplo, de todas las facultades de salud han egresado los alumnos que “culminaron su internado” en el 2020, sin que hayan completado sus rotaciones.

En el mismo sentido, en diciembre del 2020 ingresó una nueva hornada de residentes, que se han encontrado con servicios a mitad de funcionamiento y también con aforos reducidos, lo que ha generado que el inicio de su programa no tenga la misma regularidad que años anteriores.  Adicionalmente, los residentes ingresantes de diciembre del 2020 tendrán rotaciones superpuestas durante cinco meses con los residentes que han ingresado en julio del 2021 ¿Qué efecto tendrá esta situación?2

MEDIDAS CONTRA LA PANDEMIA: MODIFICANDO LAS CONDICIONES DE LA EDUCACIÓN MÉDICA

La “reconversión hospitalaria3 es la medida que ha producido el desbarajuste descrito en los procesos de formación médica, estrategia obligatoria implementada para que los servicios de salud respondan a la demanda de atención generada por el Covid-19.  Su principal característica es transformar las condiciones y orientación de los servicios asistenciales hacia una logística que permita atender con calidad y eficacia la demanda imprevista que motiva la reconversión.  Para el caso concreto de la pandemia la transformación fue:

  1. Convertir servicios de hospitalización de cualquier índole a servicios que atiendan distintos niveles de insuficiencia respiratoria, principal afectación que genera el virus en los afectados.
  2. Destinar la mayor cantidad de unidades de cuidados críticos al cuidado de pacientes con Covid-19 que requerían ventilación mecánica.
  3. Incrementar las áreas de emergencia para atender la alta demanda de pacientes con necesidad de atención, principalmente la provisión de oxígeno.
  4. Igualmente, incrementar la cantidad de camas para cuidados intensivos, lo que significaba que diversos ambientes hospitalarios, que normalmente se empleaban para atender la demanda regular, eran destinados a atender la demanda específica de la pandemia.

A la reconversión hospitalaria se agregó una condición más, el “confinamiento social”,4 lo que generó dos condiciones que han incidido en los procesos de formación médica.  La primera fue la reducción del aforo de los ambientes hospitalarios y segunda la suspensión de la atención de pacientes regulares o con necesidades prestacionales electivas.

La primera generó la reducción o suspensión de las rotaciones externas de los residentes (aquellas que se efectúan para complementar las rotaciones de la sede docente en la que el residente realiza su formación), debido a la reducción del aforo en las salas quirúrgicas y de procedimientos invasivos y no invasivos, así como en los ambientes de provisión de tratamientos especializados.  Esta medida determinó, por ejemplo, que en aquellos servicios donde en tiempos prepandémicos podían permanecer cuatro residentes, se redujera a la mitad por la pandemia.

La atención de pacientes regulares fue suspendida por varios meses en el 2020; cirugías electivas, procedimientos invasivos programados y tratamientos regulares supervisados y de administración necesaria con vigilancia profesional fueron interrumpidos, por lo que las especialidades quirúrgicas, por ejemplo, solo han realizado procedimientos de emergencia.

¿ESTAMOS ABORDANDO LOS EFECTOS DE LA PANDEMIA EN LA EDUCACIÓN MÉDICA?

Del contexto descrito, puede inferirse que tanto la reconversión hospitalaria como el confinamiento, afectan de manera directa la educación médica. 

Una breve reflexión, nos permite cuestionar al panorama presentado lo siguiente:  ¿Qué estándares mínimos de formación no han sido alcanzados por el contexto de la pandemia? ¿Qué competencias no han sido adquiridas por la disminución de los espacios asistenciales para la formación de pregrado? Podrían plantearse muchas otras preguntas, pero precisamente es lo que pretendemos, empezar a preguntar para indagar e investigar.

Evaluar la interrelación entre los efectos de la pandemia en la educación médica es un tema que debe ser abordado, sobre todo si consideramos la posibilidad de que las restricciones se prolonguen hasta llegar a los dos años.

Cabe destacar que este fenómeno es de carácter mundial y existen numerosas publicaciones que dan cuenta de las limitaciones que se han suscitado en la educación médica como consecuencia de la pandemia, así como las respuestas que se han suscitado para subsanar la situación.  Por ejemplo, la educación a distancia, las maquetas electrónicas, la simulación o los “ciberpacientes”, las videoconferencias, las aplicaciones de evaluación electrónica, están entre las más utilizadas.  Incluso, hay países donde la formación de médicos ha sido suspendida temporalmente.

Las soluciones ensayadas no alcanzan para reproducir de manera minuciosa las características “esenciales” que tiene la formación médica (que describimos en la primera parte de este manuscrito), por lo que debe abordarse la relación pandemia-educación médica, caracterizarla y a partir de ahí, las instituciones universitarias y las organizaciones sanitarias deben plantear programas y acciones de subsanación a futuro.

El planteamiento de este escrito busca entonces, sensibilizar a todos los actores para integrar iniciativas y desarrollar propuestas para el estudio de la situación y comenzar a proponer actividades académicas, programas y hasta pasantías, que subsanen las falencias de formación producidas. Es una obligación porque si los supuestos, hasta ahora conjeturas, de las limitaciones de formación por la pandemia resultan ciertas, los perjudicados finales serán los pacientes.

Referencias

  1. Gerencia de Desarrollo de Personal – ESSALUD. (2021, 05). Programa de Seguimiento y Monitoreo de los Programas do Residentados de EsSalud: Informe Ejecutivo de los resultados de la III Encuesta de Satisfacción en el contexto de la Emergencia Sanitaria- Conclusiones y Recomendaciones [Memorando circular].
  2. Consejo Nacional del Residentado Médico – CONAREME. Página web con información de los exámenes de admisión al residentado: https://www.conareme.org.pe/web/
  3. Suárez-Morales, M., & Mendoza-Popoca, C. Ú. (2020). Reconversión hospitalaria ante la pandemia de COVID-19. Revista Mexicana de Anestesiología, 43(2), 151-156.
  4. El confinamiento social en el Perú, se inició en marzo del 2020 y se extendió por un periodo de cuatro meses, donde el aforo en cualquier espacio público se redujo al máximo posible.
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