En el Blog Voces en Salud Pública del 5 de mayo de 2021, se ha presentado un interesante ensayo titulado Perspectiva Histórica de la Medicina Tradicional y su rol en la Medicina Contemporánea,  en el cual se “intenta reconciliar la medicina tradicional con la medicina contemporánea que en esta catastrófica situación (pandemia del COVID-19) ha tenido serios cuestionamientos en nuestra realidad socioeconómica y política”. 

Es con esa misma intención, que creemos conveniente socializar  los resultados  de los estudios que sobre el tema  “Medicina Tradicional” (MT) se expusieron  en el  Informe General de la Comisión para el Proyecto de la Ley General de Salud, documento presentado al Ministro de Salud el 6 de diciembre de 1976;  así como,  las principales consideraciones y recomendaciones que sobre el mismo tema están contenidas en el Acta de Acuerdos del Encuentro Nacional. Articulación y armonización de las medicinas: hacia una medicina integrativa, suscrita el 15 de octubre 2011. Resultados, consideraciones  y recomendaciones que, en nuestra opinión, mantienen plena vigencia en estos tiempos de  pandemia, infodemia y de  posverdad.   

EN EL INFORME GENERAL DE LA CPLGS: 1976

Antecedentes de la CPLGS

El  6 de agosto de 1975, al final de la primera fase del Gobierno Militar conducida por el General (EP) Juan Velasco Alvarado, se expidió el Decreto Supremo Nº 00193-75-SA/DS que ordenó constituir una Comisión encargada de realizar los estudios necesarios de la situación de salud del país y formular el Proyecto de Ley General de Salud, documento que “interpretará y  explicará la problemática de salud existente en el país,  culminando con el planteamiento de soluciones”. La Comisión presidida por el Dr. Mario León Ugarte, tuvo entre sus miembros a dos profesores del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UNMSM, los Drs. Manuel Alencastre Gutiérrez y Carlos Bustíos.

Esa Comisión(CPLGS) tuvo una composición interdisciplinaria e interinstitucional, y recibió para el cumplimiento de dicho encargo el apoyo bibliográfico y documentario de 146 instituciones estatales y no estatales, así como la colaboración temporal de 350 profesionales de las distintas disciplinas sociales y de salud para la creación, recuperación y análisis de la información necesaria. Transcurridos quince meses desde su instalación,  la Comisión cumplió con el encargo recibido y presentó su Informe General Final  al  Ministro de Salud, el 6 de diciembre de1976.

El contenido del Informe General de la CPLGS, fue el resultado de un  primer esfuerzo nacional de carácter interdisciplinario e integral, orientado hacia la formulación de una propuesta de democratización del cuidado de la salud, entendida ésta como el camino hacia la realización auténtica del derecho de todos  a la salud. El tema de la Medicina Tradicional en el Perú es tratado  en casi todos sus capítulos; además, por encargo de la misma Comisión, la “Asociación Centro de Investigación para el Desarrollo” (CIPRODE) realizó en 1976  un estudio diagnóstico sobre dicho tema, dirigido por tres científicos sociales: Jorge Carbajal, Manuel Pérez y Carmen D. Thays.

Situación de la MT en el Informe de 1976

El reconocimiento de una realidad social y cultural heterogénea en cuanto al cuidado de la salud en el Perú  lleva a la aceptación de que coexisten dentro de ella dos “polos” de atención de la salud: uno oficial, científico, legal, representado por el “patrón de la medicina moderna”; y otro no oficial, no científico, no legal,  representado por el “patrón tradicional”; entre ambos, se diferencian múltiples variantes  y matices marcados por las condiciones socioeconómicas y geoculturales de cada región o lugar. En la práctica, prima la complementariedad entre ambos patrones a nivel de los usuarios, quienes  finalmente decidirán  las opciones que adoptaran en su demanda de atención de la salud en  determinadas coyunturas.

El patrón de medicina tradicional es un rezago sociocultural en el desarrollo evolutivo de la Medicina y de las Ciencias de la Salud: sus principales componentes   histórico-culturales en el Perú  son de origen indígena pre-hispánico y de fuente tradicional española de los primeros siglos de la colonia. En la forma polarizada de este patrón de atención se pueden  identificar una “modalidad formal” caracterizada por una atención “especializada” a cargo de personal expresamente preparado para esta función y una “modalidad informal” constituida  por una atención “no especializada” (medicina popular).

La atención especializada tradicional la realiza, en sus diversas formas técnicas, el siguiente personal: curandero o “curioso”, herbolario o yerbatero, chamán, partero (a), huesero, brujo, “llamador”, “rezador”, “limpiador”, adivino. La capacitación de este personal se realiza básicamente mediante la tradición oral en el ámbito familiar, mientras que el  aprendizaje  tiene un carácter esencialmente  práctico. Jugando un papel preponderante el desarrollo de las facultades de observación e  intuición. La comunidad es la que confiere al especialista su carácter de tal,  así como  le reconoce su particular “poder de curar”.

Se utilizan elementos del patrón de medicina tradicional prácticamente en todos los estratos de la población peruana. Para la población de los estratos bajos y con menor grado de aculturación, la MT constituye la primera instancia y generalmente la única alternativa. La magnitud de la demanda de aquellos elementos en los estratos más bajos  se estima en base a la población  rural, no cubierta por los servicios oficiales de salud (40% de la población del país), a cuyo tamaño se agrega  el de las poblaciones urbanas de las provincias andinas (quechua y aymara) y de lenguajes selváticos, que tendrían la tendencia al uso de dichos elementos en una primera instancia y como alternativa prioritaria. Además la población migrante del campo a la ciudad, en general, debe también considerarse usuaria activa de elementos de patrón tradicional: indicio de ello es el hecho que la ciudad de Lima y otras capitales departamentales  se van convirtiendo en centros de intenso tráfico de medicinas tradicionales y del llamado “curanderismo mestizo”.

De manera distinta, la atención de la salud de tipo tradicional cumple una función solo complementaria para la mayoría de la población ubicada tanto en el polo del patrón de medicina moderna, como en los segmentos intermedios.  Para las clases sociales  altas, algunos de los elementos tradicionales  constituyen la última instancia en la búsqueda de recuperación de la salud (instancia de desesperación). Para las clases sociales intermedias, la medicina tradicional es una de las alternativas a seleccionar ya sea en primera o segunda instancia.

Variantes geográficas y tecnológicas de la MT: Informe 1976

La región andina en general y en particular  la zona ocupada por la población indígena, es la sede de los núcleos más integrados de MT. Allí se en encuentran en plena vigencia  los elementos más representativos del patrón tradicional. Hay que incluir en esta misma categoría  a los grupos étnicos de la selva. Ciertos lugares de la costa, especialmente reputados, constituirían también  núcleos de concentración de la misma.

La tecnología que maneja el patrón tradicional es esencialmente naturalista u psicológica. Su fuente  principal es la flora de diversos tipos y procedencias: utiliza asimismo, elementos minerales como las tierras, arcillas y, además múltiples objetos de carácter simbólico mágico-religioso. La mayoría de estos productos son utilizados al natural, o en combinaciones o fórmulas simples, resultado de largo aprendizaje por ensayo-error.

Los casos autodiagnosticados como leves son resueltos mediante el tratamiento casero  o no especializado. Los casos más graves  o de competencia especializada son tratados por curanderos o por los brujos. La superstición, juega un papel muy importante en la terapia tradicional la que resulta efectiva principalmente en las enfermedades psicosomáticas. Hay también tratamientos quirúrgicos y físicos para traumatismos internos y externos; a estos últimos no se acompaña  a la terapia la práctica mágica.

La medicina tradicional no se da como un rasgo aislado en el contexto cultural de la sociedad tradicional; es parte integral del complejo  de creencias y valores relativos a la  religión y la  magia; constituye  asimismo,  parte  del acervo “científico” y técnico de tales  sociedades. El contenido teórico-práctico de la medicina tradicional se ha venido constituyendo en base a las experiencias transmitidas de generación en  generación; la teoría está conformada por un cuerpo de conocimientos de carácter empírico naturalista y mágico-religioso. En la variante selvática se admite el predominio del uso de las plantas; en la sierra predomina lo mágico-religioso; y en la costa parece predominar la tradición hispano-indígena, con influencia selvática en el norte.

Enjuiciamiento de la MT en el Perú: Informe 1976

Una de las características del sistema oficial de salud, en concordancia con la estructura  sociopolítica dominante, ha sido su orientación elitista y subordinada a patrones foráneos. Pese a los esfuerzos de las últimas décadas para ampliar la cobertura  de los servicios de salud a toda la población, el medio rural ha quedado prácticamente inaccesible en el orden físico y mental. Se ha seguido actuando en base a estrategias pro-desarrollistas y pro-modernización  generalmente en base a modelos importados,  El desconocimiento de la verdadera realidad sociocultural del país se refleja en la actitud negativa hacia el patrón de medicina tradicional: la marginación, la condena legal, la desestimación de los recursos humanos y materiales propios del saber tradicional (con excepción de algunos intentos de captación y capacitación de parteras empíricas) son las pruebas de aquella  característica.  

La actitud mágico-religiosa frente a la enfermedad no es la nota exclusiva del patrón tradicional, ni es tampoco la razón  para tachar de “no científica” o pre-lógica la práctica tradicional y la mentalidad de sus practicantes. La ciencia médica sigue evolucionando y no ha dado aún solución a todos los problemas de salud. La magia y la religión juegan entonces un rol importante y positivo por brindar el apoyo psicológico requerido o necesario. Ésta es una de las razones de su supervivencia y lo es también para propiciar la revaloración de las prácticas tradicionales del cuidado de la salud.

Aspectos positivos  de la MT al cuidado de la salud: Informe 1976

Se ha investigado escasamente los aspectos  positivos de la medicina tradicional; sin embargo, no se puede dejar de reconocer que es un producto del saber y de la creatividad del pueblo y que, como tal, ha realizado y realiza importantes  aportes  al cuidado de la salud de la población, entre los cuales están los siguientes:

  • Forma parte del patrimonio cultural de la población y responde a la necesidad de grandes sectores, a los que no llegan los adelantos de la medicina moderna ni los servicios oficiales de salud.
  • Conocimiento tradicional sobre las propiedades curativas de sustancias que se dan en la naturaleza
  • Manejo de ciertas técnicas o fuerzas de acción psicológica que pueden contribuir por medio de relaciones eficaces con el paciente, a la restauración de la salud.
  • Participación comunitaria en el cuidado primario de la salud, que implica responsabilidad individual y familiar como fuerzas de complementación  al sistema oficial y una potencialidad de recursos que puede ser adecuadamente canalizado.
  • Aceptación  por la comunidad de elementos de la medicina tradicional y popular cuya eficacia pudiera ser comprobada por investigación científica.
  • Personal especializado con larga experiencia en el trato con pacientes dentro de su propio ambiente cultural, y que, debidamente evaluado, puede ser captado por el sistema oficial de atención de la salud.

La medicina  tradicional es parte de una “subcultura de carencia”, en tanto es generada esencialmente por la falta de recursos y servicios modernos de salud, así como otras características  que definen una situación de subdesarrollo económico y social. En la medida que se van resolviendo las instancias de provisión de servicios por un lado y, lo que es más importante, se compatibilice o  adecúe el avance científico y los elementos de la atención oficial de la salud a las necesidades y características locales, regionales y nacionales, se irán estableciendo las condiciones para la integración de los aspectos positivos de la medicina tradicional a un nuevo modelo de cuidado  de salud que sea patrimonio y responsabilidad de toda la población.

Actualmente, aún en los sectores más “puros” de concentración del patrón tradicional, se va produciendo un proceso de cambio. Los medios de comunicación, la migración, la escolarización y otros factores propulsores de la llamada “revolución de expectativas” han ido  creando en el medio rural una tendencia cada vez mayor a la modernización, Si se superan la barreras económicas, sociales, legales,  geográficas y culturales y, sobre todo, si un nuevo sistema oficial de salud participativo  define la estrategia adecuada, tal proceso podría culminar dialógicamente en la integración de los aspectos positivos de los  patrones moderno y tradicional.  

El principio de salud y cultura en el Informe de la CPLGS

El concepto de salud se configura dentro de cada cultura por el aporte de la historia y de la tradición e implica  un  sistema de valores en el cual se ubica y se desarrolla y, asimismo, un conjunto de prácticas de aceptación general.

Una organización de la atención de la salud de ámbito nacional debe reconocer las variantes culturales y respetar el aporte de la tradición si se desea que la incorporación de los avances de la ciencia y la tecnología se produzcan realmente  a través del reconocimiento y aceptación consciente de sus beneficios. Una atención efectiva de la salud debe incorporar las prácticas tradicionales,  en  lo que éstas tengan  de valioso; ya que la verdadera efectividad de sus acciones dependerá del grado de su aceptación por las comunidades.

Tres años después de ser entregado el Informe General  al Ministro de Salud,, los resultados de los debates producidos en las reuniones organizadas por CEPRODE y la CPLGS sobre la MT, así como el poderoso mensaje participativo contenido en la Declaración de Alma Ata (1978), estimularon a un grupo de científicos sociales y médicos – liderados por los maestros Alberto Seguín y Fernando Cabieses –, para organizar y realizar, en la ciudad de Lima,  el  Primer Congreso Mundial de Medicinas Tradicionales. Este evento  fue inaugurado en año 1979, con los auspicios del Ministerio de Educación y la ausencia de representantes del Ministerio de Salud. Superando el escepticismo general y las críticas de los Colegios Profesionales del Perú, el Congreso  se realizó exitosamente, con la asistencia de delegaciones de 23 países y la presencia multidisciplinaria de científicos sociales, biólogos, cultores de la medicina tradicional y algunos médicos.

 ENCUENTRO ARTICULACIÓN Y ARMONIZACIÓN DE MEDICINAS 2011

Antecedentes del Encuentro

La  “Ley General de Salud Nº 26842”, promulgada en  julio de 1997, prescribe  en su Título Preliminar XVII que la “promoción de la medicina tradicional es de interés y atención preferente del Estado”. Además, en  la “Ley de Aprovechamiento Sostenible de Plantas Medicinales”, de junio del 2000, el Gobierno Peruano establece  las responsabilidades de las entidades públicas y universitarias en: la  investigación y la socialización  de los usos  de las plantas medicinales;  la enseñanza de asignaturas sobre las propiedades de las plantas medicinales; así como, en la elaboración de la farmacopea herbolaria nacional.

Por otro lado, el inicio del proceso de integración de la medicina alternativa y complementaria en el sistema oficial de salud  peruano por la vía del Seguro Social se remonta al año 1992, cuando un grupo de médicos del entonces Instituto Peruano de Seguridad Social del Perú (IPSS),   con experiencia en el uso de la acupuntura y en la prescripción de plantas medicinales,  decidió  poner en marcha un proyecto piloto combinando estas prácticas en el tratamiento de determinadas patologías, cuyos resultados debían compararse con los obtenidos con las prácticas  convencionales de la medicina occidental. Tres años después, en 1995, se decidió evaluar el impacto del proyecto en la mentalidad de la población asegurada para lo cual se contrató a la Escuela Superior de Administración de Negocios, con el propósito de que hiciera una evaluación de la demanda pertinente en tres hospitales: Sabogal, Angamos y Grau: “Se preguntó a los asegurados si estaban dispuestos a recibir terapias alternativas y complementarias, y fue sorprendente cuando  un  80% de los encuestados respondieron positivamente”. Obtenidos tales resultados, en 1998 se crea el Programa Nacional de Medicina Complementaria en EsSalud con la finalidad de articularlo institucionalmente al sistema oficial de la seguridad social.  

En marzo del 2006, el Colegio Médico del Perú implementó, de manera transitoria, el “Comité de Medicina Tradicional, Alternativa y Complementaria” para regular, controlar y velar su ejercicio ético. Este comité se afianza en el 2007 y se convierte en permanente y de asesoramiento en el 2010. El objetivo general de este comité se resume del modo siguiente:  contribuir a mejorar los índices de salud de la población peruana a través de recomendaciones y propuestas de normatividad referidas a la recolección sistematizada de información, protección, investigación y control de calidad en medicina tradicional, alternativa y complementaria, además de facilitar la construcción de políticas de Estado que se expresen en un marco legal de estímulo y trabajo sistematizado y científico para el empoderamiento de estos valiosos recursos de salud.

A partir de esos antecedentes y a  iniciativa de la Dra. Martha Villar López, Presidenta del Comité aludido del Colegio Médico del Perú, se organizó el Lima el Encuentro Nacional Actualización y  armonización de las medicinas,  hacia una medicina integrativa, bajo los auspicios del Consejo Nacional del Colegio Médico del Perú, presidido por el  Dr. Ciro Maguiña Vargas. En el Encuentro, participaron dos  profesores del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UNMSM,  los Drs. Oswaldo Salaverry García  y Palmiro Ocampo Tello.

En el desarrollo del evento se utilizaron, de manera explícita o implícita, las siguientes definiciones  cuando se hacía referencia a las distintas modalidades de medicina  que debían ser integradas para una atención del cuidado de la salud más eficaz y equitativa:

  • La “Medicina Occidental”, basada en conceptos científicos  y biotecnologías  que adquieren un carácter o tendencia hegemónica en la comunidad académica. Es la   ejercida convencionalmente por los profesionales que tienen título universitario de médico-cirujano o de otras especialidades biomédicas. Puede ser denominada de manera distinta: científica, convencional,  alopática, ortodoxa, regular, oficial, académica. Algunos practicantes de esta medicina  se dicen también practicantes de la medicina complementaria y alternativa.
  • La “Medicina Tradicional” (MT), según la OMS, “es todo el conjunto de conocimientos, aptitudes y prácticas basados en teorías, creencias y experiencias indígenas de las diferentes culturas, sean o no explicables, usados para el mantenimiento de la salud, así como para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas o mentales”. Modalidad de Medicina basada exclusivamente en la experiencia y la observación, y transmitida verbalmente o por escrito de una generación a otra.
  • Las “Medicinas alternativas” (MA), también denominadas  “paralelas”. Basadas en concepciones  diferentes a los anteriores, que han sido adoptadas por diversos grupos culturales en distinta épocas y  diversas  regiones del mundo, tales como la homeopatía, la osteopatía, el naturismo, el yoga, la acupuntura, etc. Un ejemplo es el uso de la acupuntura como tratamiento exclusivo del cáncer. para ayudar con los efectos secundarios del tratamiento del cáncer. Se habla de “medicina alternativa” cuando se usa terapias distintas a las de la medicina occidental.
  • La “Medicina Complementaria” (MC), constituida por un conjunto de prácticas de cuidado médico que no son parte propiamente de la tradición de un país y no tienen sustento  en el sistema científico médico, aunque existe evidencia de su utilidad como complemento o ayuda  en el manejo de la salud y enfermedad de los pacientes. Ejemplos: el uso de la acupuntura para ayudar con los efectos secundarios del tratamiento científico del cáncer, o de dietas especiales para tratar el cáncer en vez de un método sugerido por un oncólogo. Se habla de “medicina complementaria” cuando se combinan con las terapias de la medicina occidental.
  • La “Medicina Complementaria y  Alternativa” (MCA), es un término que se usa para hacer referencia de manera conjunta  a productos y prácticas de cuidado de la salud  que se considera no pertenecen a la medicina occidental  ni a la tradicional.

 Principales considerandos del Acta del Encuentro 2011

Que, se reconoce que la MT es ancestralmente  y ampliamente usada por una gran parte de la población del Perú, debiéndose valorar, conservar, respetar, promover, comunicar amplia y apropiadamente sobre la base de la realidad de cada región.

Que, se acepta la importancia de la MCA, como estrategia costo/efectiva de la atención primaria de la salud y para el cuidado y manejo de los pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles. Así como su articulación con la Medicina Convencional, con  el fin de lograr mejoras en la salud pública.

Que, los gobiernos tienen la obligación de cuidar la salud de sus  pueblos  y deben impulsar políticas, reglamentos y normas nacionales, en el marco de un sistema de aseguramiento universal, de descentralización y fortalecimiento del primer nivel de atención para garantizar el uso apropiado, seguro y eficaz de la MT y la MCA.

Que, se reconoce  los progresos realizados hasta la fecha por muchos gobiernos  en la integración de la MT y la MCA en sus sistemas nacionales de salud; sin embargo, son insuficientes en nuestro país los avances  para articular y armonizar la MT y la MCA  al sistema nacional de salud.

Que, el uso indiscriminado, poco responsable y  no regulado por el Estado,  ni normado por entidades competente de los diversos métodos terapéuticos tradicionales, alternativos y complementarios, puede poner en riesgo de la salud de las personas, y el descrédito de una medicina ancestral que ha demostrado eficacia y trascendencia cuando es adecuadamente  utilizada.

Que, dado que los aspectos relacionados con la MT y MCA necesitan el desarrollo de la investigación científica, una mejor  sistematización, además de formación y capacitación  de los profesionales de la salud en estos campos y socializar apropiadamente estos temas tanto en el Sector Salud  como en la población en general.

Principales recomendaciones en el Acta de 2011

  1. Promover el uso apropiado, seguro y eficaz de la MT y MCA, considerando sobre todo  la protección de la vida, la salud y la integridad de la persona.
  2. Promover la protección y la presentación de  los conocimientos sobre la MT peruana, patrimonio cultural de la nación, a fin de asegurar el acceso a las formas tradicionales de sanidad y respeto por aquellas personas que guardan estos conocimientos ancestrales.
  3. Presentar al Congreso de la República una propuesta de Ley  de Articulación y Armonización de la MT y MCA elaborada y concertada con la participación de todos los actores de salud.
  4. Proponer al Ministerio de Salud, la posibilidad de replicar la experiencia del Seguro Social de Salud sobre la planificación, implementación y desarrollo de la Medicina Complementaria y Alternativa, en los establecimientos  de salud pública a través  de la creación de una estrategia sanitaria a nivel nacional y que involucre a los subsectores de salud del país.
  5. Proponer al Ministerio de Salud la adecuación intercultural de los servicios de salud de los centros asistenciales  y articular la MT peruana al sistema de salud a través del establecimiento de un diálogo de saberes.
  6. Presentar al Instituto Nacional de Salud la propuesta de Lineamientos para la Investigación en MT y MCA, que involucre sus diversos campos  de conocimiento y no solo los recursos herbarios.
  7. Recomendar a la Universidad Peruana  y las instituciones encargadas de la investigación en el país, promuevan la realización de investigación en MT y MCA  a fin de que su utilización sea segura, eficaz y de calidad.
  8. Brindar a la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) las sugerencias, comentarios y observaciones al Reglamento para el registro, control y vigilancia sanitaria de productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitario en el capítulo de medicamentos herbarios.
  9. Proponer al Ministerio de Salud, la elaboración de los lineamientos de información  al usuario para reducir los riesgos  y potenciar los beneficios del uso de la MT peruana y la MCA.

Con relación a las terapias de la  Medicina Complementaria y Alternativa (MCA) aceptadas por ese Comité, ellas  necesitan evaluarse con el mismo proceso largo y cuidadoso de investigación que se usa para evaluar los tratamientos médicos convencionales. Estos  últimos  han sido estudiados, en general, en cuanto a lo nocivos que puedan ser y a su eficacia por medio de un proceso científico intenso que incluye estudios clínicos con un gran número de pacientes.

Por otro lado, el mismo Comité acepta que no se conoce de manera suficiente tanto  la eficacia como  los peligros que pueden presentar muchas terapias de las MCA. La investigación de dichas terapias ha sido más lenta por diversas  razones: cuestiones de tiempo y de financiamiento; problemas para encontrar instituciones e investigadores que trabajen en los estudios pertinentes; cuestiones jurídico-políticas de reglamentación, etc. Algunas terapias de las MCA que se han sometido a una evaluación cuidadosa han demostrado su eficacia y su seguridad, mientras que otras han resultado ser ineficaces o posiblemente nocivas.

REFERENCIAS

  1. Asociación Centro de Investigación para el Desarrollo. “La Medicina Tradicional en el Perú. Una Aproximación Diagnóstica”. Informe presentado a la CPLGS. Lima. 1976.
  2. Bustíos, Carlos.  Medicina Tradicional en el Perú. En: Facultad de Medicina San Fernando. Crisis de los Sistemas e Salud y de la Seguridad Social en  el Perú: 1968-1990. Lima: Editorial e Imprenta UNMSM; 2007: p. 209-212.  
  3. Comité de Medicina Tradicional, Alternativa y Complementaria. “Libro de Resúmenes. Encuentro Nacional  Articulación y Armonización de las Medicinas. Hacia una Medicina Integrativa”. Lima. Colegio Médico del Perú. Enero2011.
  4. CPLGS. Informe General de la Comisión para el Proyecto de Ley General de Salud. Lima. Ministerio de Salud. 1976.
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