Autor: Gustavo Paz Soldán AraujoCurso: Historia de la Salud
Docente: Ruth Arroyo AguilarEscuela: Medicina Humana 

Lecciones aprendidas y por aprender

Luego de casi un siglo, al Perú le ha tocado nuevamente afrontar las graves consecuencias económicas, sociales y políticas que traen crisis sanitarias como los son epidemias o pandemias. Este país ha pasado ya por algunas de estas situaciones, solo por mencionar algunas como la epidemia de fiebre amarilla o la del cólera. Pero una de estas destaca, debido a su alta conexión con el mundo europeo; la peste negra. Se cree que esta enfermedad nació en Mongolia y atravesó el continente asiático a través de la ruta de la seda y de campañas bélicas mongolas hasta llegar a Europa en el siglo catorce y desatar una de las mayores epidemias registradas en ese continente (1). Esta nunca desapareció del todo (especialmente en Asia), y para inicios del siglo XX, se propagó por un barco en la ciudad de Lima, y luego en todo el país; generando finalmente un saldo de unos 10.000 muertos (2). Similar a como ocurrió esta epidemia, la pandemia de Covid 19 tuvo sus primeros casos registrados en la ciudad de Wuhan (en asia), que luego se propagaron mediante medios de transporte (de gran diferencia a comparación con los de inicios del siglo pasado) a través de todo el globo en cuestión de pocas semanas, llegando eventualmente al Perú, teniendo un impacto en vidas humanos mucho mayor, con 196.058 fallecidos (3). Puede uno preguntarse, entonces, ¿Qué se ha logrado en cuestión de medidas/acciones para frenar a agentes infectocontagiosos, luego ya de haber pasado por otros en el pasado?. Debido a esto, este ensayo se encargará de comparar algunos de los aspectos más resaltantes de lo ocurrido en ambas crisis, y las diferencias entre estas.

En primer lugar se encuentran las condiciones en las que los estados se encontraban en materia sanitaria para afrontar este tipo de situaciones. A finales del siglo XX, las condiciones de salubridad en Lima y en provincias no eran las mejores. El hacinamiento era lo común, y el material del cual estaban hechas las casas era (en el mejor de los casos) de adobe y quincha, junto con maderas delgadas y mal dispuestas (4). Esto genera el hábitat ideal para las ratas, siendo que proliferan en madrigueras creadas entre las delgadas y frágiles paredes de las casas humildes (hechas de barro y caña); y entre divisiones mal planeadas de casonas coloniales. En cuestión de la preparación del sistema de salud, es que no existía un ente nacional que velase por la salud pública, las medidas sanitarias asistencialistas eran dadas por médicos independientes y por centro de la caridad (4). En cuanto a cómo se encontraba el país antes de la pandemia de Covid 19, la situación era considerablemente mejor, según el INEI, solo el 5.4% de la población de Lima vive en viviendas particulares inadecuadas y el 9.7% a nivel nacional. Pero, además que mismas estadísticas también presentan que las construcciones con cemento son más comunes cada vez (de 82.8% en 2007 a 85.1% en 2017 en Lima), hay provincias que no tienen infraestructuras adecuadas, si tomamos la estadística de Huancavelica, solo contaba en el 2017 con 12.2%, predominando el adobe en lugar de este (5). Esta situación genera que hogares de provincias puedan ser propensos a la invasión de roedores o la mala planificación de viviendas que pueda llevar al hacinamiento. En cuanto a la situación de sanidad pública, en esta época contamos con un organismo rector de medidas sanitarias públicas en el país, el Ministerio de Salud. Pero, aún nos encontrábamos por debajo del promedio regional en gestión de inversiones hechas para el mantenimiento de la salud pública, siendo de un 3.3% del PBI en el año 2016; por debajo de países como Colombia con 3.7% o Chile con 5% (6). A modo de resumen de este punto, se puede decir que hubo una mejora considerable en cuestión de salud e infraestructura nacional, pero que esta no es suficiente y/o comparable con la de nuestros países vecinos; siendo aún vulnerables a situaciones sanitarias imprevistas.

El siguiente punto trata sobre las reacciones durante la crisis, tanto del gobierno como del público en general. Cuando la peste apareció en el molino de Milne en el Callao y esta comenzó a expandirse, las autoridades no tomaron mayores acciones, hasta que la comunidad internacional fue alertada y prohibieron el arribo de barcos provenientes del Perú. Esto generó zozobra entre comerciantes peruanos, que hicieron presión en políticos para que tomaran medidas. Estas incluyeron la creación de tres instituciones nuevas, el Instituto Municipal de Higiene, la Dirección de Salubridad Pública y la Junta Directiva de la Campaña contra la Peste Bubónica de la Provincia de Lima. Las tres instituciones iniciaron acciones y la más importante de estas fue la Junta Directiva contra la Peste, que tuvo como jefe al médico italiano Juan Agnoli. En la práctica, las medidas que se tomaron fueron pobres y dictatoriales, con la cuarentena y cerco de improviso de sectores de la ciudad, la quema de edificaciones en los que se pensaba había nidos de ratas y el traslado forzoso de personas infectadas con la peste a Lazaretos (hospitales acondicionados específicamente para esta enfermedad, de pobres condiciones). En este proceso se evidenció también la corrupción y diferencia de clases, pues muchas personas con mayores recursos económicos pudieron librarse de ser llevados a Lazaretos y contratar médicos privados. Esta situación generó el rechazo de la población en general, que se mostraba desconfiada ante las acciones gubernamentales y en ocasiones podía tomar acciones violentas en contra de patrullas encargadas de trasladar enfermos a Lazaretos (4). En cuanto a la situación actual, el gobierno tomó medidas de cuarentena focalizada y luego general, conforme los casos iban aumentando. Durante este tiempo se aumentaron el número de camas UCI para enfermos graves de Covid de 100 antes de la pandemia a poco más de 1000 pasados algunos meses, en este mismo periodo de tiempo se comenzaron a relajar la medidas de cuarentena y bioseguridad, pues la primera ola tuvo esta duración (7). Algunos lectores podrían decir que lo mencionado en relación al aumento de las camas UCI ante una situación de emergencia demostraría una gran capacidad de resilencia del estado peruano para la resolución de problemas, pero en realidad se trata de la evidenciación de que hubo una falta inherente de interés en el hecho de que 100 camas UCI para un país de más de 30 millones de habitantes es ínfima, siendo que lo óptimo es de 10 por cada 100.000 habitantes y nosotros contábamos con menos de una (8); además es muy posible que las camas que se hayan implementado cuenten con defectos graves, debido a su rápida y con poca supervisión implementación. El relajamiento de las medidas llevaría al segundo pico de la primera ola, hecho que volvería a ocurrir a finales del año 2020, cuando se relajaron las medidas, dando como resultado una segunda ola desde mediados de enero del nuevo año 2021 (3). En este punto se puede mencionar que también hubo mejoras considerables respecto al pasado, pero nuevamente han sido insuficientes, ya que el Perú ha perdido a poco menos de un quinto de millón hasta el momento. Pero a esto último se puede agregar que las cosas pudieron haber sido peores si el gobierno no actuaba en su totalidad, ya que se calculó que a mediados de julio sin ninguna acción de por medio, habrían fallecido ya 1.828.091 personas; esto evidencia que a pesar de todo, se supo evitar estas catastróficas cifras (6).

Como punto final se puede mencionar a lo que aconteció posterior a las epidemias. En el caso de la epidemia de peste, a partir de los años 30 del siglo veinte, los casos comenzaron a disminuir notablemente. Sin embargo, esta enfermedad nunca fue erradicada del todo, y continuó presentando brotes locales y endémicos hasta nuestros días; acentuándose para 1964 en focos rurales de Piura, Lambayeque, Cajamarca y La Libertad (9). Dentro de estos son mencionables las aparecidas en Trujillo entre los años 1993 y 1994 con poco menos de dos mil casos registrados; el caso de Cajamarca entre los mismos años con unos 1000 casos aproximadamente en las provincias de San Miguel, San Pablo y Contumazá, y el caso más reciente siendo en 2010 nuevamente en La libertad; además de mencionar a los múltiples otros brotes menores que ocurrieron el departamentos como Tumbes, Ica, lambayeque, Lima, etc (10-12). En el caso de la pandemia de Covid 19, aún no ha acabado y nos encontramos actualmente (finales de Julio del 2021) en los restos de la segunda ola de Covid 19, pero con una potencial tercera ola acercándose en el horizonte. Agregado a factores como la presencia de variantes de la covid 19, que según el epidemiólogo César Cárcamo pueden no ser aún una verdadera amenaza, su peligrosidad se encuentra latente y es de considerar (13); es debido a esto que como principal acción antes de la llegada del próximo desafío del sistema de salud, el gobierno debe continuar con el proceso de vacunación que se está llevando a cabo para asegurarse que las proyecciones de hasta 52.000 peruanos (en el peor de los casos) pierdan la vida en una hipotética tercera ola se cumplan (14).

Como conclusión final, se puede decir que el Perú ha mejorado en gran medida su capacidad de respuesta y acción en contra de brotes epidémicos, tanto en factores como la infraestructura existente en el país, la organización del sistema de salud público y la aceptación y asertividad de medidas que adoptó. En tanto, esto no ha sido suficiente como para poder prevenir la muerte de un gran número de peruanos en el transcurso de año y medio; por lo que aún se requiere de un gran saneamiento dentro de las políticas públicas en salud, las de inversión en desarrollo científico y mejoramiento de infraestructura, especialmente en regiones. Si esto no se logra, el país siempre se encontrará a merced de nuevos brotes epidémicos de cualquier tipo; siendo un país dependiente de los demás para garantizar préstamos, ayuda en vacunas y materiales; cuando si hubiese el adecuado desarrollo se podrían fabricar dentro de las fronteras. El desarrollo ha sido constante en este último siglo, pero aún es insuficiente.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Antonio Virgili. La peste negra, la epidemia más mortífera [Internet]. historia.nationalgeographic.com.es. 2012 [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/peste-negra-epidemia-mas-mortifera_62 80
  2. Christian Mestanza Arquiñigo. La historia de cómo la temible peste bubónica llegó al Perú y los daños que causó [Internet]. El Comercio Perú. NOTICIAS EL COMERCIO PERÚ; 2019 [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://elcomercio.pe/tecnologia/actualidad/salud-historia-temible-peste-bubonica-lleg o-peru-danos-causo-noticias-609240-noticia/
  3. Peru COVID: 2,106,371 Cases and 196,058 Deaths – Worldometer [Internet]. Worldometer. [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://www.worldometers.info/coronavirus/country/peru/
  4. TVPerú. Sucedió en el Perú: Peste bubónica (25/10/2020) | TVPerú [Internet]. [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=UmHEJr_AcFc
  5. Características de la infraestructura de las viviendas particulares [Internet]. [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1539/c ap04.pdf
  6. López Lozano RB. Ensayo sobre el COVID-19 en el Perú: algunas reflexiones en medio de la pandemia. Estud econ. 9 de febrero de 2021;38(76):259-78.
  7. Zevallos Santillan E, Cruzado Burga J, Avalos Rivera R, Zevallos Santillan E, Cruzado Burga J, Avalos Rivera R. COVID-19; Perú a los 100 días, breve observación de una pandemia que pone en serios aprietos a la salud pública mundial. Revista Medica Herediana. octubre de 2020;31(4):287-9.
  8. lupa S con. Latinoamérica en Cuidados Intensivos [Internet]. Salud con lupa. 2020 [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://saludconlupa.com/series/coronavirus/latinoamerica-en-cuidados-intensivos/
  9. La Peste en el Perú [Internet]. [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/rpm_trop/v09_n1/PDF/a13.pdf
  10. Pachas PE, Mendoza L, González D, Fernández V, Céspedes M. Control de la peste en La Libertad, Perú. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Publica. julio de 2010;27(3):473-7.
  11. Modesto C J, Morales P A, Cabanillas O, Díaz C. Impacto económico de la peste bubónica en Cajamarca – Perú1. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Publica. abril de 2002;19(2):74-82.
  12. Javier Lizarburu. Perú: peste bubónica «no llegará a Lima» [Internet]. BBC News Mundo. 2010 [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/america_latina/2010/08/100804_peste_bubonica_peru_ amab
  13. César Cárcamo sobre variante Delta: Hay la posibilidad de una tercera ola de COVID-19 [Internet]. [citado 29 de julio de 2021]. Disponible en: https://canaln.pe/actualidad/cesar-carcamo-sobre-variante-delta-hay-posibilidad-terc era-ola-covid-19-peru-n436802
  14. GESTIÓN N. COVID-19 Minsa prevé que más de 50 mil personas morirían en el peor escenario de una tercera ola nndc | PERU [Internet]. Gestión. NOTICIAS GESTIÓN; 2021 [citado 28 de julio de 2021]. Disponible en: https://gestion.pe/peru/covid-19-minsa-preve-que-mas-de-50-mil-personas-moririan- en-el-peor-escenario-de-una-tercera-ola-nndc-noticia/
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